Se trata de cuatro actitudes básicas del discípulo que, anhela seguir al Señor, se sienta a los pies del Maestro para escuchar su Palabra (Lc 10,39). Esta disposición se escucha lo lleva a comprender la Palabra (Lectura), a hacerla realidad en su vida (Meditación), a suplicar fuerza y luz para seguir el camino de Jesús y a dar graciass por su obra en la Iglesia (Oración), y a impregnarse del Reino de Dios y a trabajar por su venida (Contemplacion).
No hay comentarios:
Publicar un comentario